Carretera que corta el TIPNIS, una externalidad negativa

Mucho se ha escrito o interpretado sobre el intento de atravesar el TIPNIS. Intentare enfocar ese problema desde el enfoque de la economía ambiental. Aunque este tema he venido tocándolo hace tiempo, observo que aun no esta entendido por la mayoría de la sociedad Boliviana; y eso no es un problema único nuestro, es también, lamentablemente, la percepción de muchos alrededor del mundo. El no incorporar los costos reales a cualquier proyecto, publico o privado.

A manera de ejemplo veamos un proyecto X con un costo de $10MM. Ese seria el costo de hacer una carretera, incluye el diseño, y la construcción.

Por simplicidad diremos que ese es el costo de hacer el camino por el medio del TIPNIS.

Sin embargo, estamos olvidando un componente esencial para atribuir el verdadero costo de dicha carretera: la externalidad negativa al mismo.

Con toda la información que recibimos al respecto podemos sintetizar que el grupo indígena que vive en el Isiboro Secure tiene derecho sobre esa tierra, avalada por la antigua y nueva CPE. De igual manera que el Parque Nacional Isiboro Secure es de propiedad de todos los Bolivianos (seguramente tiene el respaldo de toda la comunidad internacional, de todos los stakeholders en medio ambiente); y además tenemos como objetivo unir Beni con Cochabamba por una carretera. Esto ultimo no esta en discusión, lo que si debe analizarse es por donde hacerlo. Es decir la mejor manera de hacerlo, viendo a largo plazo los beneficios y costos (incluyendo las externalidades).

Si tenemos un Parque Nacional y además un territorio indígena plenamente reconocido, la decisión de construir una carretera debería ser por un costado del TIPNIS, y asunto concluido, tal vez así seria en otros países, sin embargo en el nuestro, por alguna razón nos resistimos a cumplir con la ley, el buen sentido común y además el respeto por nuestro medio ambiente.

Por x o z razones, el actual gobierno contrató a una empresa para hacerlo, incumpliendo en las leyes y CPE en vigencia; existe una ‘ley corta’ que apoya el no hacer este camino por el TIPNIS, sin embargo la presión gubernamental y de algunas agrupaciones (cocaleros del Chapare), se intenta, sin descanso, a hacer ese camino, justificando el costo del diseño preferido.

El costo/precio del camino, tal como lo quiere el gobierno actual y las agrupaciones interesadas, tiene  su justificación y apoyo en muchos interés económicos, como una frontera agrícola ampliada para cocales u otros cultivos; con el daño ambiental a un parque nacional y en territorios que ya tienen dueño. Todo el daño causado al medio ambiente, a nuestra capacidad de preservar el medio ambiente en áreas protegidas debe ser parte de los costos de ese proyecto. Son las externalidades que por razones subjetivas e interesadas de una parte de la población Boliviana, son negativas para todos, incluidos a estos últimos, a largo plazo.

Bien, la gráfica nos muestra la demanda o beneficio marginal D(=MB) de tener la carretera.

La curva MPC representa el costo del proyecto, como esta planteado hasta ahora. Siguiendo nuestro ejemplo numérico, diremos que es Pm = Qm = $10MM

Así es como se determinaba los costos de proyectos hasta que la economía ambiental planteo el argumento de “internalizar las externalidades,” es decir de incorporar todos aquellos costos (incluidos los ambientales) para tener un precio/costo real.

El triángulo X Y Z representa MSD o el daño social marginal, o el costo marginal externo. Es este el costo que los impulsores de la carretera por el TIPNIS se niegan a aceptar, y mucho menos a entenderlo. Aquí existe la premisa que hay proyectos que deben hacerse por el bien común, y en este caso es tener la carretera que una a Beni y Cochabamba, ese no es el punto de discusión, es el establecer el precio real que estamos dispuestos a pagar por tenerlo.

El precio real de una carretera entre Beni y Cochabamba es, según el ejemplo numérico, $10MM + MSD o el triangulo X Y Z. El equilibrio debería estar entre las curvas D (=MB) con MSC y nunca con MPC.

MSC es el costo marginal social, asociado a la construcción de la carretera, de toda la sociedad Boliviana; ese costo aun puede ser interpretado como el MSC de todos los stakeholders del TIPNIS.

Para terminar, el precio de esta carretera debería ser P* y no Pm. Estando conscientes que mantener nuestro medio ambiente, respetar la propiedad privada (parque nacional) y territorio indígena tiene un precio. Solo así estaríamos internalizado, incluyendo los costos reales a la carretera entre Beni y Cochabamba.

La externalidad negativa es degradar los recursos naturales del TIPNIS, si la carretera pasa por el medio. Al incorporar/asignar mas fondos para que la carretera que se construya no pase por el TIPNIS, se estará internalizando esa externalidad negativa.

Al hacerlo así, la externalidad positiva será la protección a ese territorio indígena y por supuesto al Parque Nacional que nos pertenece a todos. Además que este manejo servirá para sentar precedente de cómo cuidar todas nuestras áreas protegidas.

Acerca de David J. Lozano

Economista ambiental con experiencia en alta gerencia para proyectos/programas de desarrollo sostenible y RSE.

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