“Necesidad” medica versus “demanda” medica

Bolivia experimenta una larga, desastrosa y perjudicial ola de paros, bloqueos… y ‘demandas hasta las ultimas consecuencias” cualquiera sea el significado de esta interpretación/amenaza.

El área de salud no es ajena a este tipo de conflictos, en esta ocasión me gustaría hacer la referencia al trabajo de John C. Goodman y Edwin G. Dolan.

La mayoría de los economistas, incluida una mayoría de doctores y la mayoría de políticos, tienden a pensar acerca del mercado de atención medica en términos de la necesidad de atención medica.

Se visualiza el problema del racionamiento (léase provisión) medico como el problema de llevar la atención medica hacia aquellos que la necesiten mas. Esta no es la manera como los economistas pensamos acerca de la atención medica, nosotros pensamos en términos de demanda antes que en términos de necesidades.

Para cada individuo, la cantidad demandada de un bien o servicio es la cantidad que ese individuo esta dispuesto a tenerla y además pueda comprarla. La demanda es diferente de la necesidad precisamente porque las personas no necesariamente demandan lo que necesitan. Pero la demanda es también diferente a quererla. La gente puede querer algo pero no estar dispuesta a, o no poder pagar el precio necesario para obtener esa beneficio.

En atención medica, como en otros mercados, los economistas estamos interesados en explicar el comportamiento humano. Es por esta razón que nos apoyamos fuertemente en el concepto de la demanda.

Una de las razones muy comunes entre los no-economistas para pensar en términos de necesidad antes que demanda es que una gran mayoría de las personas tienden a ver primordialmente, a la atención medica en términos alternativos críticos entre la vida y la muerte. Inmediatamente, se nos viene la imagen de una victima inconsciente entrando a la sala de emergencias de un hospital, buscando un tratamiento que le salve la vida. Bajo que punto de vista podemos decir que este paciente esta “demandando” atención medica? La mayoría podrá decir que en este caso si el paciente recibe atención, podrá salvar su vida. Si no la recibe, podrá perderla. Por esta razón, parece apropiado decir en este caso, que se debe enfocar en la “necesidad” de atención medica, antes que de una demanda por ella.

Existen otras situaciones cruciales en las cuales la atención medica parezca representar la diferencia entre la vida y la muerte. Por ejemplo, los pacientes con falla renal crónica. “necesitan” diálisis renal o trasplante de riñones. Si ellos reciben tratamiento, viven, sino, mueren. De la misma manera que los pacientes que están conectados a sistemas que mantienen su vida, se puede decir que ellos “necesitan” el tratamiento que están recibiendo para poder vivir. Si se los “desconecta”, la mayoría de estos pacientes morirá. En ambos ejemplos, la “demanda” de los pacientes por atención medica parece por demás irrelevante. Si habríamos de preguntarles sobre lo que estarían dispuestos  a pagar para sus tratamientos, lo que estaríamos en realidad haciendo seria preguntar cuanto estarían dispuestos a pagar por sus vidas! Muchos de ellos probablemente tratarían de cambiar toda su riqueza personal si fuese necesario, para recibir ese tratamiento.

El problema con estos ejemplos es que son engañosos. Es cierto que un tratamiento medico inmediato puede significar la diferencia entre la vida y la muerte para algunos pacientes. Sin embargo, estos casos son en realidad muy raros en relación a la amplia mayoría de servicios médicos dados a toda la población. En el curso de cualquier año, menos de 13% de los pacientes sufre de condiciones que atenten contra su vida. Es mas, muchos de esos pacientes no requieren servicios de emergencia ni siquiera hospitalización inmediata.

Una vasta mayoría de servicios médicos, entonces, puede ser entendida como no atentatoria a la vida del paciente. Estos servicios cubren casi todas las consultas medicas y test de diagnostico, así como la gran mayoría de los procedimientos quirúrgicos, y mucho mas del 90% de la idas a salas de emergencia de los hospitales. Para cada uno de estos servicios, lo que los pacientes desean es una mejora en su salud, un aumento  a sus probabilidades de sobrevivencia, o quizás la necesidad de asegurarse que no tienen una enfermedad en particular. La cantidad demandada de estos servicios médicos depende muchísimo de los precios que se estén cobrando. Múltiples estudios económicos verificaron que la demanda para estos servicios obedece a la ley de la demanda: mientras menor sea el precio cobrado, mayor será su cantidad demandada.

2013-08-16 10.48.31 amSin embargo de lo anterior, debemos entender que la oferta de los servicios médicos es fija, por lo menos a corto y/o mediano plazo, como demuestra la figura del “Mercado diario para los servicios médicos”. El numero de camas de hospital, médicos y enfermeras no crece de la noche a la mañana. Y peor aun en condiciones de los servicios médicos públicos, dependientes del “ítem” otorgado a nivel del gobierno central, de la infraestructura responsabilidad de un nivel municipal, la atención apropiada no alcanza y la demanda satisfecha es poca.

Si a esto aumentamos las huelgas del personal administrativo, y medico del servicio publico boliviano, se complica aun mas el cuidado de la salud de nuestros ciudadanos. Mientras mayor sea la brecha entre los servicios provistos, mayores huelgas, y falta de presupuesto, mayor será la tendencia a que empeore la salud del paciente.

No tenemos la cultura de ser proactivos, de buscar la atención primaria de salud, de prevenir… reaccionamos cuando estamos en peligro y al buscar la atención vemos que los servidores están en huelga… independientemente de sus necesidades personales, las complicaciones a nivel de nuestra sociedad toda, se multiplican.

El stress e impotencia de la sociedad hace que sigamos confundiendo entre las necesidades y la demanda de atención medica, así como la oferta real de estos servicios, sin pensar siquiera en su eficacia y eficiencia.

Por lo tanto podemos concluir que hasta la fecha no se ha percibido una política publica que considere todos los aspectos mencionados mas arriba. Solo se reacciona ante presiones y la anarquía o la presión del mas fuerte perjudica a la mayoría de los ciudadanos.

Acerca de David J. Lozano

Economista ambiental con experiencia en alta gerencia para proyectos/programas de desarrollo sostenible y RSE.

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