El conocimiento aplicado al desarrollo

No hace mucho tiempo atrás, el actual presidente de Bolivia “invitó” a sus “lideres de movimientos sociales” a prepararse para asumir cargos/puestos… si bien lo anterior es encomiable y hasta inclusivo, la evidencia empírica nos muestra que en la mayor parte de la historia universal, … no se hace mucho con buenas intenciones.

Todo servidor publico debe estar preparado para asumir esa responsabilidad, es un apostolado y por lo tanto uno entra a contribuir, a desempeñarse apropiadamente desde un principio.

Por ello, es que este articulo utiliza las investigaciones del Profesor Calestous Juma, de la Universidad de Harvard y del Prof. Yee-Cheong Lee, de la UNESCO.

2013-11-14 10.43.11 amUtilizo la reflexión que ellos realizaron en Agosto de este año, sobre los progresos realizados desde el informe de la fuerza de tarea del proyecto del Milenio de la ONU sobre ciencia, tecnología e innovación (CTI), el cual fue publicado en 2005, el informe innovación: aplicar conocimientos en desarrollo.

La mejor manera que tienen los gobiernos para cumplir con la promesa de innovación para el desarrollo es reconocer los vínculos entre los diversos actores y crear los mecanismos adecuados de asesoramiento para los jefes de estado y el aparato estatal. Los presidentes y primeros ministros de algunos países industrializados utilizan asesores de Ciencia e Innovación. India y Malasia utilizan dichos asesores a buen efecto, pero este servicio esencial es todavía incipiente en muchos países en desarrollo. Principales consejeros de Ciencia e Innovación a los presidentes y primeros ministros se han vuelto tan indispensables como sus contrapartes económicas.

Pero no es suficiente tener asesores de ciencia. Los gobiernos deben estar preparados para hacer disponibles recursos necesarios tales como infraestructura básica y los presupuestos que mantienen la estructura y el de proporcionar la supervisión para asegurar que los recursos se utilicen adecuadamente.

Muchos países con ingresos bajos y medianos han invertido en la campaña del Banco Mundial dirigido contra la inversión en infraestructura que tuvo lugar en la década de 1990. Ellos han estado promoviendo el concepto de instalaciones de infraestructura diseñado, construido y mantenido a nivel local, nacional; sin importar tecnologías de punta que no son necesariamente las mejores para esa realidad. Instalaciones como las de provisión de energía, agua, CTI, transporte, escuelas y clínicas en áreas remotas y rurales. Sin embargo, el nuevo entusiasmo por la inversión en infraestructura básica en estos países a menudo ha regresado al modelo fallido de megaproyectos que no son totalmente aptos para etapas de desarrollo de países como Bolivia.

Una de las características claves de los países con rentas bajas y medias, en particular los países BRIC (Brasil, Rusia, India y China), es su deseo de cooperar en temas relacionados con CTI. En cierto modo, esto es una manifestación del paisaje cambiante de la diplomacia internacional en un mundo globalizado.

Ciencia e innovación seguirá siendo fuertes controladores de cooperación en estas naciones. Estos países también son fuentes importantes de innovaciones institucionales que están dirigidas a apoyar la aplicación de la tecnología en desarrollo. Por ejemplo, Etiopía ha creado una agencia de transformación agrícola cuya estructura y funciones se asemejan a la cooperación brasileña de investigación agrícola (EMBRAPA). Otro ejemplo es el centro internacional ciencia, tecnología e innovación para la cooperación Sur-Sur (ISTIC), establecido bajo los auspicios de la UNESCO en Kuala Lumpur en 2007. Este centro, totalmente financiado por Malasia, está trabajando muy duro para países de ingreso mediano para anclar a algunas de las tecnologías innovadoras, políticas e instituciones que son cruciales para el desarrollo (por ejemplo, el modelo CTI de Malasia para biocombustibles de Brasil, energía verde de China, la energía de la India, el cambio climático e institutos de mantenimiento de infraestructura y desarrollo económico) en países de bajos ingresos. En consonancia con el espíritu del informe de la fuerza de tarea, conocimientos en innovación se está convirtiendo ya en una parte más grande de la contribución que hacen los países BRIC al resto del mundo.

Los países en desarrollo están todavía comprometidos al logro de las metas de desarrollo del milenio para el 2015 y la mayoría de legisladores y tomadores de decisión saben que CTI debe desempeñar un papel clave. Pero queda mucho trabajo por hacer para resistir la presión científica internacional de invertir prematuramente y pesadamente en programas de investigación y desarrollo, que son la base científica en universidades e institutos de investigación que no abordan las cuestiones apremiantes en la realidad. A menos que el CTI empiece a mostrar resultados y aliviar el hambre, la pobreza, el analfabetismo y las enfermedades, las convulsiones políticas y sociales seguirán siendo la plaga de nuestro mundo.

Con todo ello, es preocupante ver que en nuestro país, se tenga servidores públicos sin la visión de CTI, y que además se quiera profundizar en designaciones, a todo nivel de competencias, con poca preparación y si con mucha “voluntad política”, mientras el mundo apunta hacia delante…

Acerca de David J. Lozano

Economista ambiental con experiencia en alta gerencia para proyectos/programas de desarrollo sostenible y RSE.

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